Un solo navío español derrotó a cuatro escuadras británicas consecutivas cruzando el Atlántico
En 1747, el San Ignacio de Loyola —apodado el Glorioso— transportaba 4 millones de pesos de plata desde Veracruz hacia España, un cargamento de enorme valor estratégico en plena Guerra de Sucesión Austriaca. La Royal Navy, que vigilaba estrechamente las rutas del tesoro español, lo interceptó cuatro veces a lo largo de su travesía atlántica con fuerzas muy superiores en número de barcos y cañones. El Glorioso derrotó o puso en fuga a todos ellos gracias a la pericia de su comandante y la determinación de su tripulación. Solo se rindió en el cuarto combate, cuando agotó la munición, no cuando le faltaron el valor o los hombres para seguir luchando.