La Peste Negra mató entre un tercio y la mitad de Europa en seis años
Entre 1347 y 1353, la peste bubónica llegó a Europa a través de barcos genoveses procedentes de Crimea, donde un asedio mongol había catapultado cadáveres infectados sobre las murallas de la ciudad de Caffa como arma biológica temprana. En algunas ciudades europeas, más del 60% de la población murió en cuestión de meses, colapsando estructuras sociales, económicas y religiosas enteras y provocando incluso movimientos de flagelantes que recorrían Europa buscando expiar lo que consideraban un castigo divino. Europa tardó casi 200 años en recuperar su población previa a la epidemia, y algunos historiadores sostienen que la escasez de mano de obra resultante aceleró el fin del feudalismo.