Draconum
Hic Sunt Dracones
Donde los mapas terminan, comienza la historia

La Santa María del Parral cruzó el Pacífico sola y sus tripulantes se amotinaron y mataron al capitán

Separada del resto de la flota tras cruzar el Estrecho, la Santa María del Parral navegó en solitario por el Pacífico durante meses, sin apenas víveres ni rumbo claro hacia las Molucas. Durante la travesía, agotada y desesperada, la tripulación se amotinó y asesinó al capitán Jorge Manrique, acusándolo de mala gestión de los recursos. El barco terminó encallando cerca de las islas Célebes, en el actual Indonesia. Los supervivientes fueron recogidos meses después por la expedición de socorro de Álvaro de Saavedra, enviada desde México por Hernán Cortés.