Draconum
Hic Sunt Dracones
Donde los mapas terminan, comienza la historia

La tumba de Atila sigue siendo uno de los grandes misterios de la arqueología

Atila fue enterrado, según los relatos de la época, en un triple sarcófago de oro, plata y hierro o bronce, junto a una parte considerable del inmenso botín de guerra acumulado durante décadas de campañas por toda Europa. Para que nadie revelara jamás el lugar exacto del enterramiento y evitar así profanaciones o saqueos, los soldados que lo enterraron fueron ejecutados inmediatamente después de completar su tarea, según la tradición hunica. Más de siglo y medio de búsquedas arqueológicas sistemáticas no han logrado localizar la tumba hasta hoy. Se cree que podría estar bajo el lecho del río Tisza, en la actual Hungría, posiblemente desviado temporalmente de su cauce para el enterramiento.